¡Buenas noches!

Antes de acostarnos, damos las gracias al Señor por su amor tan grande. Él vela amorosamente por nosotros durante la noche y no se mueve de nuestro lado. Nos protege bajo sus alas y con su luz nos ilumina para que ninguna oscuridad pueda darnos miedo.

Pero el Señor también nos habla y nos instruye durante la noche. Quizá, como Samuel, como José o como tantos otros en la Biblia, debemos esperar la tranquilidad de la noche para escuchar aquello que el Señor nos quiere decir.

Os deseo a todos que, en medio de las tempestades de la vida, el Señor os de un descanso tan tranquilo y confiado como el que Jesús tenía en la barca agitada por las olas del lago de Galilea.

  1. De día el Señor me envía su amor,
    y de noche no cesa mi canto
    ni mi oración al Dios de mi vida.
    Salmos 42,8
    ¿Cómo respondes tú cada noche al amor que te tiene el Señor?
  2. Por las noches, ya acostado,
    te recuerdo y pienso en ti,
    pues tú eres quien me ayuda.
    ¡Soy feliz bajo tus alas!
    Salmos 63,7-8
    ¿Eres suficientemente feliz de saberte bajo las alas del buen Dios?
  3. Tú, Señor, me das luz;
    tú, Dios mío, alumbras mi oscuridad.
    Salmos 18,28
    ¿Quién enciende cada noche una luz para ti?
  4. El Señor es mi luz y mi salvación,
    ¿de quién tendré miedo?
    Salmos 27,1
    Si el Señor te ilumina, ¿quién puede darte miedo?
  5. Yo me acuesto tranquilo y me duermo en seguida,
    pues tú, Señor, me haces vivir confiado.
    Salmos 4,8
    ¿De dónde podemos sacar la paz para dormir tranquilos?
  6. Me acuesto y duermo, y vuelvo a despertar, porque el Señor me da su apoyo.
    Salmos 3,5
    ¿Quién vela por ti durante la noche?
  7. Bendeciré al Señor, porque él me guía, y en lo íntimo de mi ser me corrige por las noches.
    Salmos 16,7
    ¿Cómo hace el Señor para corregirte durante la noche?
  8. El que vive bajo la sombra protectora del Altísimo y Todopoderoso, no tendrá miedo a los peligros nocturnos, ni a las flechas lanzadas de día.
    Salmos 91,1.5
    Si el Señor te protege, ¿qué podría darte miedo?
  9. Conserva siempre el buen juicio, hijo mío, y no pierdas de vista la discreción. Cuando descanses, nada habrás de temer; cuando te acuestes, dormirás tranquilo.
    Proverbios 3,21.24
    ¿Qué debes hacer tú para dormir con un sueño tranquilo?
  10. Elí dijo a Samuel:
    –Ve a acostarte, y si el Señor te llama, respóndele: ‘Habla, que tu siervo escucha.’
    1 Samuel 3,9
    ¿Permaneces vigilante durante la noche por si Él te llama?
  11. De pronto se desató sobre el lago una tempestad tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido.
    Mateo 8,24
    ¿Serás capaz de dormir tan tranquilo como Jesús en medio de las tempestades de la vida?