Los frutos del Espíritu

Desde hace unas semanas tenemos en casa unas tarjetas de cartón con los nombres escritos de los frutos del Espíritu.

Nos gusta destacar una tarjeta diferente cada día.

A menudo escogemos la que dice alegría o la que dice amor.

Aun así, a veces, los tres pequeños chimpancés se pelean y entonces les pedimos que escojan una de las tarjetas. Acostumbran a escoger paz o amabilidad.

También los padres perdemos los nervios y necesitamos los frutos del Espíritu: nosotros escogemos paciencia, dulzura o dominio propio.

Nos ha parecido que a vosotros también os gustaría conocer un poco más los frutos del Espíritu y por eso os hemos preparado esta serie.

  1. El Espíritu da frutos de amor, alegría y paz; de paciencia, amabilidad y bondad; de fidelidad, humildad y dominio propio.
    Gálatas 5,22-23
    ¿Cuántos de los frutos del Espíritu puedes recordar de memoria?
  2. Amor
    Si hablo las lenguas de los hombres, y aun las de los ángeles, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que retiñe.
    1 Corintios 13,1
    ¿Qué relación existe entre el amor y nuestra forma de hablar?
  3. Alegría
    Vosotros amáis a Jesucristo aunque no le habéis visto. Ahora, creyendo en él sin haberle visto. Esa alegría vuestra es tan grande y gloriosa que no podéis expresarla con palabras.
    1 Pedro 1,8-9
    ¿Cuál es la fuente de esta verdadera alegría?
  4. Paz
    –Os dejo la paz. Mi paz os doy, pero no como la dan los que son del mundo. No os angustiéis ni tengáis miedo.
    Juan 14,27
    ¿Cuál es la paz que Jesús nos da y que el mundo no puede darnos?
  5. Paciencia
    Tener amor es saber soportar, ser bondadoso.
    1 Corintios 13,4
    ¿De dónde sale tu paciencia?
  6. Amabilidad
    Sed buenos y compasivos unos con otros, y perdonaos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo.
    Efesios 4,32
    ¿Qué nota sacarías tú en amabilidad?
  7. Bondad
    Pedimos a nuestro Dios que cumpla con su poder todos vuestros buenos deseos y los trabajos que realizáis impulsados por la fe.
    2 Tesalonicenses 1,11
    ¿De dónde proviene el poder para obrar con bondad?
  8. Fidelidad
    Querido hermano, te estás portando fielmente en el servicio que prestas a los demás hermanos, especialmente a los que llegan de otros lugares.
    3 Juan 1,5
    ¿Cómo puedes tú demostrar tu fidelidad?
  9. Humildad
    Aceptad el yugo que os impongo, y aprended de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontraréis descanso.
    Mateo 11,29
    ¿Qué otro fruto del Espíritu escogerías para que hiciese pareja con la humildad?
  10. Dominio propio
    Pero cuando Pablo le habló de una vida de rectitud, del dominio propio y del juicio futuro, Félix se asustó y le dijo:
    –Vete ahora. Volveré a llamarte cuando tenga tiempo.
    Hechos 24,25
    ¿También tú te asustas cuando te hablan del dominio propio?
  11. -Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador. Si uno de mis sarmientos no da fruto, lo corta; pero si da fruto, lo poda y lo limpia para que dé más.
    Juan 15,1-2
    ¿Cuáles son los frutos de los que habla Jesús?
  12. Seguid unidos a mí como yo sigo unido a vosotros. Un sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no está unido a la vid. De igual manera, vosotros no podéis dar fruto si no permanecéis unidos a mí.
    Juan 15,4
    ¿Cuáles serían nuestros frutos si no estuviéramos unidos a Jesús?
  13. o soy la vid y vosotros sois los sarmientos. El que permanece unido a mí y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí nada podéis hacer.
    Juan 15,5
    ¿Qué tenemos que hacer para dar mucho fruto?
  14. Mi Padre recibe honor cuando vosotros dais mucho fruto y llegáis así a ser verdaderos discípulos míos. Yo os amo como el Padre me ama a mí; permaneced, pues, en el amor que os tengo.
    Juan 15,8-9
    ¿En cuál de los frutos del Espíritu te hace pensar este texto?