El Señor nos escucha

La oración es un diálogo con Dios: Dios nos escucha y nosotros le escuchamos. Las oraciones de esta serie nos hablan de cómo el Señor nos escucha. Toda la Biblia es la historia del Señor que nos escucha, pero quizás es en los Salmos donde mejor se expresa el amor de Dios que nos escucha, por ello todas las oraciones de esta serie están extraídas de los Salmos. Dios escuchó a Abraham, Moisés y los profetas. Pero es Jesús, que es Dios con nosotros, quien nos escucha a todos. Estas oraciones nos hablan de cómo Dios nos escucha siempre, nuestras palabras le llegan al corazón. El Señor está cerca de nosotros, gira hacia nosotros su mirada y nos llena de amor.

  1. El Señor me escucha cuando le llamo.
    Salmos 4,3
    ¿Cuándo nos escucha el Señor?
  2. El Señor está cerca de los que le invocan, de los que le invocan con sinceridad.
    Salmos 145,18
    ¿Notas al Señor cerca de ti cuando oras?
  3. En mi angustia llamé al Señor, pedí ayuda a mi Dios, y él me escuchó desde su templo; ¡mis gritos llegaron a sus oídos!
    Salmos 18,6
    ¿En la angustia, tu llamada busca los oídos de tu Señor?
  4. Puse mi esperanza en el Señor, y él se inclinó para escuchar mis gritos.
    Salmos 40,1
    ¿Dónde tienes tú tu esperanza?
  5. Pues él no desprecia ni pasa por alto el sufrimiento de los pobres, ni se esconde de ellos. ¡Él los oye cuando le piden ayuda!
    Salmos 22,24
    ¿Quién no se esconde de los pobres de nuestro mundo?
    ¿Quién los oye?
  6. Cuando te llamé, me respondiste y aumentaste mis fuerzas.
    Salmos 138,3
    ¿Qué fuerzas te aumenta el Señor?
  7. Aún no tengo la palabra en la lengua, y tú, Señor, ya la conoces.
    Salmos 139,4
    ¿El Señor te escucha antes de que le dirijas la palabra?
  8. Te doy gracias, Señor, porque me has respondido y porque eres mi salvador.
    ¿Das gracias a Dios porque te ha respondido? ¿Das gracias a Jesús porque es tu salvador?
    Salmos 118,21
  9. Amo al Señor porque ha escuchado mis súplicas, porque me ha prestado atención. ¡Toda mi vida le invocaré!
    Salmos 116,1-2
    ¿Y tú, sabiendo que te escucha, le prestas atención?