Preguntas de Jesús sobre las preocupaciones

Esta es la tercera serie que dedicamos a las preguntas de Jesús. Ya sabéis que Jesús hizo muchas preguntas y contestó muy pocas; quizá porque quería que también nosotros nos hiciéramos aquellas preguntas y buscáramos, con su ayuda, las respuestas.

La primera serie: “Preguntas de Jesús” recoge preguntas que Jesús hizo a los demás sobre sí mismo. La segunda: “Preguntas de Jesús para la Cuaresma” reúne preguntas de Jesús desde la Última Cena y hasta la Resurrección.

Esta tercera serie contiene preguntas que Jesús nos hace para liberarnos de nuestros miedos y preocupaciones. Las preguntas de Jesús nos ayudan a reflexionar sobre nosotros mismos y sobre cosas que nos parecen muy importantes, pero que quizá no lo son tanto: como la comida y el vestir. Las últimas preguntas de la serie nos ayudan a superar con serenidad el miedo a la muerte y a la vida eterna.

Las preguntas de esta serie nos hacen ver que si queremos tener todas las cosas “bajo control” esto nos impide confiar completamente en Dios, en su amor y en su paz. La única paz que nos libera de todos los miedos y nos lleva a vivir en plenitud.

“¡No os preocupéis, no tengáis miedo!” nos dice Jesús. Que su Espíritu Santo nos libre de toda preocupación y nos llene de la paz y la alegría de su amor infinito.

  1. No estéis preocupados por lo que habéis de comer o beber para vivir, ni por la ropa con que habéis de cubrir vuestro cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?
    Mateo 6,25
    ¿Qué debe preocuparte más que la comida? ¿Qué debe preocuparte más que el vestir?
  2. Mirad las aves que vuelan por el cielo: ni siembran ni siegan ni almacenan en graneros la cosecha; sin embargo, vuestro Padre que está en el cielo les da de comer. Pues bien, ¿acaso no valéis vosotros más que las aves?
    Mateo 6,26
    Para Dios, ¿vales más tú que todos los pájaros?
  3. ¿No se venden dos pajarillos por una pequeña moneda? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que vuestro Padre lo permita. Así que no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos.
    Mateo 10,29.31
    ¿Puedes temer algo, si Dios vela siempre por ti?
  4. ¿Por qué estar preocupados por la ropa? Mirad cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Sin embargo, os digo que ni aun el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos.
    Mateo 6,28-29
    La preocupación por el vestir ¿es una esclavitud para ti?
  5. Si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¿no os vestirá con mayor razón a vosotros, gente falta de fe?
    Mateo 6,30
    ¿Cómo quiere Dios vestirte a ti?
    Pista: podéis volver a leer la serie: “La Armadura de Dios”.
  6. ¿Cómo Dios no va a hacer justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche?
    Lucas 18,7
    ¿Qué debemos hacer para que Dios llene el mundo de justicia, de amor y de paz?
  7. ¿Acaso alguno de vosotros sería capaz de darle a su hijo una piedra cuando le pide pan? ¿O de darle una culebra cuando le pide un pescado?
    Mateo 7,9-10
    Si los padres de la tierra dan panes y peces, ¿qué te dará a ti tu Padre del Cielo, si se lo pides en la oración?
  8. Cuando os envié sin bolsa ni provisiones ni sandalias, ¿acaso os faltó algo?
    Lucas 22,35
    ¿Podemos preocuparnos por algo, si lo abandonamos todo para anunciar el Reino de Dios?
  9. De todos modos, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? Pues si no podéis hacer ni aun lo más pequeño, ¿por qué preocuparos por las demás cosas?
    Lucas 12,25-26
    ¿Qué nos dice Jesús sobre preocuparnos por la muerte?
  10. Ells, esglaiats i plens de por, es pensaven que veien un esperit. Jesús els digué:
    –Per què us alarmeu? Per què us vénen al cor aquests dubtes?
    Lucas 24,37-38
    Què ens diu Jesús sobre preocupar-nos per com serem després de la mort?
  11. No os angustiéis: creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, no os habría dicho que voy a prepararos un lugar.
    Juan 14,1-2
    ¿Qué nos dice Jesús respecto a preocuparnos sobre encontrar un lugar en el Cielo?