Los amigos de Jesús: Juan y Santiago

En La Oración de los Niños hemos dedicado dos series a Pedro. En esta serie hablamos de Juan y de su hermano Santiago, quienes, con Pedro, fueron los mejores amigos de Jesús.

Con una serie no nos bastará para explicar todas las coses que querríamos, así que durante la Cuaresma trataremos la relación de Juan con Jesús durante la Pasión, Muerte y Resurrección. Y quizá más adelante hagamos todavía otra serie dedicada a los demás libros del Nuevo Testamento donde se habla de Juan.

Juan fue el más joven de los apóstoles y también ¡el que murió más viejo! Pero le conocemos, sobre todo, porque era el discípulo al que Jesús amaba. La Biblia le sitúa siempre a su lado en los momentos más importantes. Incluso al pie de la cruz, cuando todos los demás apóstoles habían huido, Juan estaba allí, al lado de María.

Pero parece que Juan y Santiago tenían un carácter fuerte, porque Jesús los llamaba: los “hijos del trueno”, e incluso tuvo que regañarles en alguna ocasión, ¡ya lo veréis!

  1. Simón Pedro y todos los demás estaban asustados por aquella gran pesca que habían hecho. También lo estaban Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
    Lucas 5,9-10
    ¿Qué debieron sentir Juan y Santiago cuando vieron lo que hacía Jesús?
  2. Jesús vio a dos hermanos: Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en una barca reparando las redes. Jesús los llamó, y al punto, dejando ellos la barca y a su padre, le siguieron.
    Mateo 4,21-22
    ¿Cuánto tardaron Juan y Santiago en seguir a Jesús?
    Y tú, ¿cuánto tardas en seguirle cuando Él te llama?
  3. Por aquellos días, Jesús se fue a un cerro a orar, y pasó toda la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, reunió a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales llamó apóstoles.
    Lucas 6,12-13
    ¿Te preparas tú también como lo hizo Jesús para un momento importante de tu vida?
  4. Estos son los doce que escogió: Simón, a quien puso por nombre Pedro; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo, a los que llamó Boanerges (es decir, “Hijos del Trueno”) ...
    Marcos 3,16-17
    ¿Podría Jesús llamarte a ti hijo del trueno? ¿Por qué?
  5. La gente se burlaba de Jesús, pero él los hizo salir a todos, y tomando al padre, a la madre y a los que le acompañaban, Pedro, Santiago y Juan, entró donde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo: “Talita, cum (que significa: “Muchacha, a ti te digo: levántate.”)“
    Marcos 5,40-41
    ¿En qué otras dos ocasiones escogió Jesús a Pedro, Santiago y Juan para que fueran testimonios de sus acciones?
  6. Los samaritanos no quisieron recibir a Jesús, porque se daban cuenta de que se dirigía a Jerusalén. Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto le dijeron: “Señor, si quieres, diremos que baje fuego del cielo para que acabe con ellos.“ Pero Jesús se volvió y los reprendió.
    Lucas 9,53-55
    ¿Tratas tú a los demás como lo hicieron hijos del trueno o como lo hacen los hijos de la luz?
  7. Jesús subió a un monte a orar, acompañado de Pedro, Santiago y Juan. Mientras oraba, cambió el aspecto de su rostro y sus ropas se volvieron muy blancas y brillantes.
    Lucas 9,28-29
    ¿Con qué otros dos textos de esta serie relacionarías este fragmento?
  8. La madre de los hijos de Zebedeo se acercó con ellos a Jesús, y se arrodilló para pedirle un favor. Jesús le preguntó: “¿Qué quieres?“ Ella le dijo: “Manda que estos dos hijos míos se sienten en tu reino uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.“
    Mateo 20,20-21
    Pregunta para las madres: ¿Pedís también vosotras a Jesús que vuestros hijos se sienten muy cerca de Él en su Reino?
  9. Jesús contestó:
    –No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa amarga que voy a beber yo?
    Le dijeron:
    –Podemos.
    Mateo 20,22
    ¿A qué copa se refería Jesús para Juan y para Santiago?
  10. Jesús les respondió:
    –Vosotros beberéis esa copa de amargura, pero el sentaros a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí darlo. Será para quienes mi Padre lo ha preparado.
    Mateo 20,23
    ¿En los tronos de qué reino pedían sentarse Santiago y Juan?
    ¿Con qué Reino les respondía Jesús?