Prólogo del Evangelio de Juan

El prólogo del Evangelio de Juan es uno de los textos más poéticos y profundos de toda la Biblia. Me ha parecido que orar con el prólogo de Juan podía ser un buen modo de preparar la llegada del Señor.

He preparado preguntas variadas para trabajar estas oraciones: algunas relacionan el texto con otros pasajes de la Biblia y otras son preguntas pensadas para la reflexión.

Espero que os sirvan para el comentario y la oración.

  1. En el principio ya existía la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios.
    Juan 1,1
    ¿Qué otro libro de la Biblia comienza con las mismas palabras?
  2. Él estaba en el principio con Dios. Por medio de él, Dios hizo todas las cosas; nada de lo que existe fue hecho sin él.
    Juan 1,2-3
    ¿Quién estaba con Dios al principio, antes de la creación del universo?
  3. En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla.
    Juan 1,4-5
    ¿Con cuál de los Yo soy de Jesús te hace pensar este texto? (Puedes volver a mirar la serie: “Los 7 ‘Yo soy’ de Jesús en el Evangelio de Juan”)
  4. Hubo un hombre llamado Juan, a quien Dios envió como testigo, para que diera testimonio de la luz y para que todos creyesen por medio de él. Juan no era la luz, sino uno enviado a dar testimonio de la luz.
    Juan 1,6-8
    strong>¿Quién era el hombre que se llamaba Juan?
  5. La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad venía a este mundo. Aquel que es la Palabra estaba en el mundo, y aunque Dios había hecho el mundo por medio de él, los que son del mundo no le reconocieron.
    Juan 1,9-10
    ¿Y tú, has reconocido la luz verdadera?
    ¿Te has dejado alumbrar por él?
  6. Vino a su propio mundo, pero los suyos no le recibieron. Pero a quienes le recibieron y creyeron en él les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios.
    Juan 1,11-12
    ¿Lo has recibido tú en tu casa?
    ¿Eres tú también un hijo de Dios?
  7. Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado.
    Juan 1,13
    ¿Cuál es este nacimiento que viene de Dios mismo?
  8. Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros lleno de amor y de verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como Hijo único recibió del Padre.
    Juan 1,14
    ¿En qué momento de la vida de Jesús pudo el evangelista Juan contemplarsu gloria? (Una pista: fue en la cima de una montaña)
  9. Juan dio testimonio de él diciendo: “A este me refería yo cuando dije que el que viene después de mí es más importante que yo, porque existía antes que yo”.
    Juan 1,15
    ¿En qué momento de la vida de Jesús pudo Juan Bautista dar testimonio de él? (Una pista: fue en la orilla de un río)
  10. De sus grandes riquezas, todos hemos recibido bendición tras bendición. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor y la verdad se han hecho realidad por medio de Jesucristo.
    Juan 1,16-17
    ¿Qué debemos hacer para recibir del Señor Jesús bendición tras bendición?
  11. Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, nos lo ha dado a conocer.
    Juan 1,18
    ¡Feliz Navidad, Niños de la Biblia!
    Ante el belén ya no hay más preguntas, dejemos que el Señor Jesús nos lleve dulcemente hacia Dios Padre.